Cuando una puerta se cierra…

•Domingo, marzo 16, 2008 • 3 comentarios

CERRADO INDEFINIDAMENTE.

Disculpen las molestias.

Tengo mil formas de decir que sé que todo irá bien

•Sábado, febrero 23, 2008 • 4 comentarios

Hoy estoy particularmente contento. ¿Las razones? No las sé, pero es lo de menos. Es de esos días en que te levantas de muy buen humor, y obvias todas aquellas cosas que te suponen un problema.

Ahora mismo lo que quiero es agradecer a toda la gente que siempre está ahí, para aguantarme lo bueno, y sobretodo lo malo. Que me pongo de un pesao a veces…

Chic@s, os quiero a todos🙂

Mr. Brightside

•Martes, febrero 19, 2008 • 3 comentarios

Esta tarde me descubrieron a este grupo, con esta canción precisamente. Y parafraseando a mis amigos… mancantao. Gracias Raúl.

Un detalle: el actor que sale en el vídeo es Eric Roberts, el hermano de Julia. Por si a alguien le interesa, que lo dudo… jeje.

Diez preguntas sin respuesta

•Miércoles, febrero 13, 2008 • 3 comentarios

1. ¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si el chopped, salami, mortadela… son redondos? ¿Quién tiene la culpa de esto? ¿Los tranchetes?

2. ¿Por qué cuando te duele una herida llega alguien y te dice: “¿Te duele? Eso es que se está curando…”?  Me imagino a Jesucristo clavado en la cruz, y la virgen María: “¿Te duele? Fenomenal… en tres días vas a estar como nuevo.”

3. ¿Por qué en las películas de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por las rendijas? ¿Qué hacen los espíritus allí detrás? ¿Fotocopias?

4. ¿Por qué nos da por mirar la nevera cada cuarto de hora si siempre hay lo mismo?

5. ¿Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?

6. ¿Por qué cuando cogemos una caja de medicamentos, por muchas vueltas que le demos, siempre la abrimos por el lado que no es, y aparece el prospecto, ahí, doblado?

7. ¿Por qué utilizamos las bodas para hacer saber a nuestros padres que fumamos?

8. ¿Por qué cuando tenemos miedo nos tapamos con las sábanas hasta arriba? ¿Acaso de ese modo estaremos a salvo del peligro?

9. ¿Por qué cuando nos sonamos los mocos abrimos el pañuelo y miramos lo que hemos echado? ¿Qué esperamos encontrar? ¿Berberechos?

10. ¿Por qué has mirado al techo al leer la pregunta 5?

Menos es más

•Sábado, febrero 9, 2008 • 2 comentarios

Disimulan mis ojos al mirarte,
el desdén es la trampa y el imán…
Necesita el amor de una mentira,
y este juego no ha hecho más que comenzar.

Cuanto menos sepas de mis ganas,
más ganas de mí tendrás.
Menos es más…
Menos es más…

No hay que darle más vueltas,
no se puede explicar.
Aunque no lo parezca,
menos siempre es más.

No sabrás que tu nombre me quita el sueño…
que te estás convirtiendo en una obsesión…
porque sólo si finjo lo que no siento,
me darás lo que ando persiguiendo yo.

Cuanto menos sepas de mis ganas,
más ganas de mí tendrás.
Menos es más…
Menos es más…

Sé que mi indiferencia es la única calle,
un atajo directo a tu habitación,
porque sólo los besos inalcanzables
le dan cuerda al reloj de tu corazón.

Cuanto menos sepas de mis ganas,
más ganas de mí tendrás.
Menos es más…
Menos es más…

1, 2 y 3… yo me calmaré… 4, 5 y 6… todos lo veréis…

•Miércoles, febrero 6, 2008 • 5 comentarios

Mucha gente es de la opinión de que para tomar decisiones sobre determinados asuntos en determinadas ocasiones, es mejor hacerlo en frío, cuando los posibles obstáculos que puedan nublar nuestra percepción de la realidad ya no están. Tal vez tienen razón, quizá es la opción más sensata.

Pero para mí, que soy una persona impaciente, la lucha se me plantea constante. Más de una vez he metido la pata diciendo cosas que, de haberlas pensado, hubieran cambiado el resultado de muchas situaciones. Es entonces cuando pienso que me precipito demasiado, que hago juicios tempranos, y que, sobretodo, mi cabeza va por delante de los hechos en innumerables ocasiones.

Lo que tiene la edad es que, además de hacerte viejo, te hace sabio. Vas creciendo, y te vas dando cuenta de aquellos aspectos de tu personalidad que te limitan, que no te dejan disfrutar más de ti mismo y de los demás. De momento ese es el buen camino: reconocer nuestros puntos débiles, y con un poco de paciencia y ahínco, suavizarlos, limarlos, llevarlos a la mínima expresión. Posiblemente no desaparecerán del todo, porque la esencia de uno es eso, esencia. Pero conocer a fondo al enemigo permite verlo venir, y por tanto, poder hacerle frente.

En mi caso, uno de los enemigos a vencer es, como he dicho antes, la impaciencia. Por suerte miro atrás, y compruebo que la evolución es lenta pero firme. Si bien soy realista, y sé que hay todavía qué combatir. Porque la muy jodida (yo también necesito de estas expresiones de vez en cuando), cuando viene, no viene sola. Tiene sus propios aliados. Y ahí es donde entra en juego lo que comentaba al principio: junta la impaciencia con las reacciones demasiado tempranas.

Y volviendo a releer lo escrito, cometo el error de pensar que escribir sobre los fallos de uno mismo puede ser una debilidad, una puerta que abres para que cualquiera pueda entrar y registrar donde no debe. Pero al fin y al cabo, tengo que ser sincero:  me da igual. Este post ha funcionado a modo de vía de escape, de alternativa a lo que podría haber sido un rebote… ¿sin motivo?

Please, don’t sto’ the music

•Lunes, febrero 4, 2008 • 4 comentarios

Llevo un buen rato intentando escribir algo que me guste para introducir el vídeo que he puesto a continuación. Tras varias tentativas fallidas, he decidido resumirlo en dos palabras: sencillamente genial.

Os presento a La Paqui, y si después de ver el vídeo os quedáis con ganas de más, no os perdáis su espacio personal: http://www.fotolog.com/lapaqui.

Paqui, qué grande eres!